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La UHU pone voz a la salud mental y reclama un futuro sin estigmas para la juventud
08/10/2026

Condiciones de vida, aislamiento, precariedad e incertidumbre centran un manifiesto que llama a construir una comunidad universitaria que escuche, acompañe y cuide

Hablar de salud mental es también hablar de futuro. Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, la Universidad de Huelva ha acogido la lectura de un manifiesto centrado especialmente en las condiciones de vida que afrontan las personas jóvenes y en cómo estas pueden repercutir en su bienestar. El acto, promovido por la Dirección de Salud de la UHU, ha contado con la presencia del rector, José Rodríguez; la vicerrectora de Igualdad, Campus Saludable y Justicia Social, Myriam Martín Cáceres; la directora de Salud, Begoña García-Navarro, miembros de la comunidad universitaria y representantes de distintas instituciones de la ciudad.

Visibilizar una realidad que todavía permanece oculta ha sido uno de los principales mensajes trasladados por el rector de la UHU, José Rodríguez, durante la apertura. Rodríguez ha defendido la necesidad de que instituciones y sociedad hagan visible un problema cuyo impacto puede multiplicarse cuando se aborda desde el silencio, y ha destacado el compromiso de la Universidad de Huelva con una jornada destinada a generar conciencia y sensibilización.

Especial atención ha dedicado la vicerrectora Myriam Martín Cáceres a la población joven, al señalar que los problemas de salud mental pueden afectar a cualquier persona y que su presencia resulta especialmente relevante entre menores, jóvenes y estudiantes universitarios. Desde esta perspectiva, ha reivindicado una mirada amplia que permita comprender el contexto en el que se desarrolla la vida de las nuevas generaciones.

Tras esta reflexión, el manifiesto ha puesto el foco en algunos de los obstáculos que pueden comprometer el bienestar emocional de la juventud. La precarización laboral y habitacional, el temor ante un futuro incierto, el aislamiento, la pérdida de vínculos sociales, el ciberacoso o la presión derivada de los modelos de éxito proyectados en el entorno digital forman parte de una realidad que, según el texto, debe abordarse desde la raíz.

A todo ello se suma la necesidad de reforzar las redes de apoyo desde edades tempranas y de garantizar espacios libres de violencia. El documento reivindica además la participación activa de las personas con experiencia en salud mental y la incorporación de sus voces a las políticas y decisiones que afectan a sus vidas.

En el ámbito universitario, cuidar la salud mental significa mucho más que atender una dificultad cuando aparece. Así lo ha expresado la directora de Salud de la UHU, Begoña García-Navarro, quien ha defendido una universidad capaz de “escuchar, acompañar, prevenir y no dejar a nadie atrás”. En este sentido, ha reivindicado que pedir ayuda debe entenderse como un acto de fortaleza y ha apostado por normalizar la conversación sobre salud mental dentro de la comunidad universitaria.

Como parte de este compromiso, García-Navarro ha recordado también la condición de la UHU como primera universidad compasiva de Europa, vinculando este modelo con una forma de entender la institución basada en reconocer el sufrimiento, acercarse a quien lo necesita y construir una comunidad capaz tanto de cuidar como de dejarse cuidar.

 

Romper con el estigma y recuperar proyectos de vida, relaciones y autonomía se sitúan así entre las principales reivindicaciones del manifiesto. El texto reclama que un diagnóstico no se convierta en un obstáculo para alcanzar una vida mejor y que la juventud pueda crecer en un entorno saludable, diverso e inclusivo.

Con una última llamada a la acción, el manifiesto reivindica “cambios reales” y recuerda que la dignidad humana no es negociable. Bajo el lema “Hagamos un match con la salud mental. Hagamos un match con la comunidad”, la Universidad de Huelva reafirma su apuesta por una cultura universitaria en la que hablar de salud mental, pedir ayuda y cuidar de los demás formen parte de la vida cotidiana.