Huelva 16 abril 2020. Uno de los sectores económicos más afectados por la crisis provocada por el COVID-19 es el turismo. Un ámbito de vital importancia en España, sobre el que el catedrático del Departamento de Dirección de Empresas y Marketing de la Universidad de Huelva (UHU), Alfonso Vargas, ha realizado un estudio para examinar cómo se presenta su futuro. Un análisis compartido en Hosteltur, una de las comunidades de profesionales turísticos de habla hispana más amplias. 

En este aspecto, como miembro del grupo de investigación ‘Estrategias de Innovación y Desarrollo en la Empresa Turística’ (GEIDETUR), Alfonso Vargas tiene claro que esta crisis supondrá “un antes y un después” en materia de viajes y turismo. 

Para Vargas, la situación a la que se han visto sometidas las empresas turísticas por la pandemia de coronavirus puede calificarse como “un frenazo en seco”, dado que su impacto “es tan severo que es como si hubieran quedado en el limbo, es decir, como si hubieran desaparecido en cuestión de días”. 

A pesar de estos datos, este profesor de la UHU considera que, a lo largo de la historia, el turismo ha demostrado que es una actividad muy resiliente, incluso en situaciones catastróficas, por lo que cree que superará las circunstancias adversas actuales. 

Eso sí, “también supondrá una transformación en los comportamientos de gobiernos, turistas y operadores, por lo que se prevé que haya cambios estructurales”, concreta Alfonso Vargas, que afirma que una de las reacciones que podría producirse a nivel gubernamental es la puesta en marcha de “políticas de visados más limitativas a nivel global y fronteras menos porosas, entre otras medidas”.

Otro de los aspectos importantes a tener en  cuenta en la configuración del sector turístico post-coronavirus será el de las reacciones que tengan los turistas de forma individual, pues, según este investigador, “posiblemente muestren reticencias a la hora de viajar, por los riesgos, tanto de seguridad como de salud, que se puedan presentar ante la concentración de personas”. Un  efecto que se conoce como ‘turismofobia’. Incluso, también podría registrarse entre la ciudadanía cierto rechazo social, dependiendo de la procedencia del viajero.

En cualquier caso, este experto indica que, para superar esta situación, “la capacidad de aprendizaje es la única fuente de ventaja competitiva sostenible. Por ello, casi la totalidad de las empresas del sector turístico tendrán que adaptar sus negocios, como vienen haciendo durante el confinamiento, cuando están ofreciendo recursos como visitas virtuales, tours 3D, gemelos digitales, etcétera”. 

Sólo con esta tendencia, concluye Alfonso Vargas, se podrá “afrontar la situación post-coronavirus, un futuro en el que las empresas y destinos necesitarán de estrategias para adaptarse y dar respuestas a cualquiera de estos escenarios”.

Más datos en: http://alfonsovargassanchez.blogspot.com/
Alfonso Vargas